Guiso de lentejas con verduras
El clásico de olla, con el punto justo de caldo para que no quede seco al recalentar.
Recetas probadas en una cocina común: medidas en tazas, tiempos reales y trucos que sirven cuando falta media hora y sobra hambre.
Tres recetas que nuestros lectores repitieron más veces en marzo.
El clásico de olla, con el punto justo de caldo para que no quede seco al recalentar.
Se hace con lo que quedó en la heladera. Explicamos qué combinaciones funcionan y cuáles sueltan agua.
Sin batidora. El secreto está en el almíbar tibio y en no abrir el horno antes de tiempo.
Pollo al horno con papas y limón — el plato que sale bien aunque te distraigas.
Cosas chicas que cambian el resultado.
La sal, en dos momentos. Una parte al principio para que penetre y otra al final para que se sienta. Salar todo junto al comienzo suele dar un plato plano.
El horno miente. Casi todos los hornos caseros tienen entre 10 y 20 grados de diferencia con lo que marca la perilla. Un termómetro barato resuelve años de recetas fallidas.
No amontones la sartén. Si la carne está pegada una contra otra, se cocina al vapor y no se dora. Mejor en dos tandas.
Guardá el agua de la pasta. Media taza alcanza para ligar cualquier salsa que quedó seca. Es almidón, y funciona mejor que agregar aceite.
Los jueves mandamos una receta con lista de compras. Nada más.